San José en Valencia

Después de años negándome a ir a Valencia, ciudad que me encanta, en fechas falleras, este año he ido y, la verdad es que no me ha resultado tan agobiante como me imaginaba.
Tengo unos amigos en la ciudad (un papá, dos hijas y un nieto más sus amiguitas) y desde hace unos años he ido a visitarlos.
Mi amigo, el papá, ha estado enfermo y haciendo gala de una filosofía envidiable y un estado de ánimo inquebrantable, me ha "obligado" a olividar mis fobias falleras y allí me fui.



Me despertaba cada día con el alboroto de los cohetes, me sobresaltaba cada media hora con el sonido atronador de las tracas y por las noches con los fuegos ni te cuento.
Cada mañana nos íbamos a visitar alguno de los muchísimos sitios divinos que tiene para visitar esta hermosa ciudad. Ya sea la Albufera, debido a la época, estaba totalmente desierta, la playa de La Malvarosa, el paseo a lo largo del arenal es algo digno de mención, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, en esta ocasión paseamos por los lagos (ya entré en todos los departamentos hace un par de años y aún recuerdo lo mucho que me había impresionado especialmente el oceanográfico, la Catedral, la estación del Norte, o algo más específico de la fecha como ver las ofrendas que las asociaciones falleras hacían a la Virgen de los Desamparados y luego ver cómo unos hombres confecionaban el Manto con las flores que estas asociaciones les entregaban. Es impresionante ver la devoción de todos los grupos falleros hacia "su" virgen. La Virgen de los Desamparados



Uno de los días nos fuimos a comer una paella valenciana a un pueblo que yo llamé "la Venecia de Levante" (Saplaya-Alboraya. Entre lo bonito del lugar, con los barcos amarrados en las calles, los veleros balanceándose con el vaivén de las olas, las falleras paseando y luciendo sus llamativos trajes, los críos explotando petardos, pasamos en este pueblo unas horas divinas. Para completar el día nos fuimos a ver los Cañones del Río Jucar, no están demasiado lejos y son espectaculares.



Pasados unos días me acerqué a Reus para ver a mis más queridos amigos con los que pasé un par de días.
Como cada vez que los visito, me tenían una sorpresa preparada, me llevaron a conocer un templo al que le llaman de forma oficial, La Pequeña Monserrat.



Por fin, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, me fui de visita familiar a Barcelona.



Aquí quedan algunas de las fotos de este viaje fallero.

Más como siempre en Flickr.

4 comentarios:

Pablo dijo...

¿Cuánto tiempo hace que no paso por aquí?
No sé, pero siempre es un placer ver que sigues escribiéndonos cosas.
Un beso enorme.

Pablo dijo...

Hola, Diana:
Acabo de voler a tu blog y me encontré con que no habías escrito nada nuevo, pero también con que yo no te había puesto nada en este texto. ¡¡¡Qué fallo!!! ¡¡¡Y eso que lo había leído!!!
Pues que ya sabes que es un placer enorme leerte y que me muero por leer algo nuevo cuanto antes.
Un beso enorme desde Gijón.

verdial dijo...

Que viaje tan lindo y cuantas cosas bonitas habrás visto... yo he estado en Valencia en varias ocasiones pero nunca por las fallas. Me encantaría poder hacerlo.
Afortunada tú que las conoces.

Un abrazo

Anónimo dijo...

VAYA, PUES SÍ QUE HAS VISITADO A TUS AMIGOS Y DEMÁS!
YO QUIERO SER TAN ACTIVA COMO TÚ, EN SERIO, QUIERO MONTÁRMELO ASÍ Y DISFRUTAR DE LA VIDA.
LAS FOTOS PRECIOSAS, COMO TODAS.
TU ÁNIMO PARECE QUE VA SUBIENDO, A VER SI PRONTO VOLVEMOS A LEER TUS CUENTOS Y NARRACIONES, LAS ECHAMOS DE MENOS.
UN SALUDO DE TU MÁS FIEL SEGUIDOR.

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