EN SU DEDO ( continuación )

HISTORIA DE UN ANILLO

Yo que sigo con ella, en su dedo, viendo y sintiendo los abusos de Él, soy el primero que nota que María vuelve a estar embarazada.

María siente que aunque algunos de sus sueños no han sido tenidos en cuenta, pero aún así, María piensa que su vida no está tan mal, que ahora se sentirá más importante, ahora va a ser otra vez mamá y eso es muy... pero que muy importante y tiene que ser feliz.

Marcos va a tener una hermanita (María pide con todas sus fuerzas que sea una niña) y vuelve a soñar. Sueña con ser tan amiga de su hija como lo es su madre de ella. Sueña con ponerle bonitos vestidos, con los vestidos que ella soñaba con ponerse y que no se pone por no ser adecuados para la esposa de un importante abogado de la capital.
Marcos es un buen niño, cariñoso y muy atento a todo, un niño que mira a las personas y se retira para no molestar, un niño muy bien educado.
Marcos no sabe porqué pero tiene pena de tener una hermanita, yo sé porqué Marcos está triste, no es por celos como dice todo el mundo, no.
Marcos está triste por su hermanita. A pesar de tener sólo 6 añitos, Marcos sabe que su hermanita va a nacer en un hogar que no es alegre, sólo tiene una mamá que cuando está sola juega con él, pero que cuando llega papá, es como si ya no fuera mamá.
Marcos no sabe qué pasa, pero sólo quiere a su mamá.
Por eso Marcos está triste por su hermanita.

Mamá le dice:
-Marcos, cómo quieres que se llame tu hermanita?
-Pues... Hermanita, se llamará Hermanita
Su mamá se ríe y él se siente bien, ve reírse muy pocas veces a su mamá y eso le da pena, su mamá es muy bonita cuando se ríe.
-Tontito, una niña no puede llamarse Hermanita, tenemos que ponerle un nombre muy bonito
-Pues quiero que se llame como la abuela.
-No, venga Marcos, sé buen niño y dime nombres.(Ella sabe que Él no dejará que le ponga el nombre de su madre, al igual que no le dejó ponerle a Marcos el de su padre).

Y así se pasan los días hasta que por fin llega la hermanita.
Otra vez María vuelve a ser feliz, vuelve a tener a sus padres, a su hermano y a Marcos.
Él mira para ellos y diciendo que tiene trabajo se va.
María sospecha que no va al trabajo, pero tiene con ella a sus padres, a su hermano y a Marcos.
Juntos miran a Lucía, la hermanita de Marcos y juntos son felices.

María ya no añora ser profesora, tener amigos, ya no se cuerda de lo poco que ve a su mamá; María es feliz y yo estoy en su dedo.

Pasan los años, María, Marcos y Lucía son felices, muy felices durante el día.
Lo que María no sabía era que también Él iba a decidir que los niños, primero Marcos y luego Lucía habrían de ir a un colegio internos en Londres.

Cuando Marcos se fue, María creía morirse de pena; sólo el estar al cuidado de Lucía, hacía llevaderos sus días.
Una parte de su corazón estaba en tinieblas, estaba tan triste que cuando Lucía no estaba, María se perdía en sus pensamientos, en su tristeza.
María miraba al horizonte y me daba vueltas en el dedo, muchas vueltas.

Él decidía salir o entrar, qué comprar, qué hacer y María sin reaccionar, hacía lo que le mandaba. María vivía convencida de que su función era obedecer a su marido.

Lucía se fue al colegio y los próximos tres mese sería un infierno para María.
Ahora que los niños no estaban, ella no era nada.
Ahora que los niños no estaban, María recordó lo que le dijo su madre un día y, para no morir quería volver a la universidad.
Él no considera que sea adecuado.
-No procede que la esposa de un abogado ande por el campus como si fuera una hippie.
-No, sería el hazme reír de mis colegas.
-Tu deber como esposa es estar en casa.
-No se hablará más del tema.
María tímidamente dice:
-Ahora que los niños no están, necesito hacer algo.
-Ya haces algo, eres mi esposa y has de estar siempre dispuesta.
-Lo soy y estoy dispuesta, pero puedo hacer algo.
- No se hable más, tu obligación es estar aquí y ser mi esposa; nada más.
-Te doy todo lo que necesitas, lo tienes todo.
María acepta y calla: María espera.

Pronto será verano, pronto estarán los niños en casa, en casa, en el hotel, no importa donde quiera Él pasar el verano, estarán los niños.
Cada verano los niños vuelven a casa y cada verano María ve cómo los niños están dejando de ser niños, cómo otras personas están ocupando el lugar que ella debería de ocupar.

María ya no está al día de las fórmulas de enseñanza, lo que ella estudió en la universidad ya está anticuado, ha cambiado todo y María se ha quedado atrás, en lo que a la enseñanza y educación se refiere y en todo lo demás.
María hace 14 años que no está, que no es.
14 años siendo la esposa de un abogado.
Dónde están los sueños de María?. Dónde está María?.

María me da vueltas en su dedo, María no duerme, María no come.
Él ve que está enfermando y la avisa, le deja claro que si no se cuida, no estará a la altura de un abogado famoso.
María sabe lo que eso significa. Sabe que si Él quiere, le quitará a los niños, que otra persona ocupará el sitio en casa y que los niños no serán nunca felices en sus vacaciones, así que María intenta comer, intenta dormir, intenta estar a la altura de un famoso abogado.
Yo estoy en su dedo, yo la veo luchar con todas sus fuerzas para vencer la tristeza.
Toma pastillas que un amigo le ha recomendado. Pastillas para dormir sola, pastillas para estar despierta, pastillas para vivir.
María no vive: vegeta. María se está apagando desde el mismo día en que decidió que yo sería su anillo de compromiso.
La última decisión que María tomó. Nunca otra decisión ha vuelto a tomar.

María no sabe cuándo dejó de ser ella para ser la esposa de un abogado famoso.
Yo estoy con ella, yo la acompañaré.
Yo sé que hay un mañana para María y yo estaré con ella.
María aún no lo sabe, pero volverá a reír, volverá a ser, volverá a decidir y yo estará EN SU DEDO.

Nota: Este cuento lo escribí allá por noviembre 07, pero me apetecía rescatarlo. Gracias.

17 comentarios:

shit happens dijo...

Estas historias siempre son tristes. Pero es un bonito cuento-homenaje.

Un abrazo ;D

Anónimo dijo...

HOLA!
Estoy de acuerdo con el comentario anterior, es triste, muy triste.
Pero es triste porque es real
Aquién se le ocurre que un anillo pueda contar una historia?
La verdad es que eres sorprendente.
Ojalá que ningún anillo más tenga esas hitorias.
Un viva para las mujeres.
Los maltratadores deben de ir a trabajos forzados por el día y al talego por la noche.
Gracias por entretenernos.
Felices fiestas.
Juan.

Anónimo dijo...

Es triste?, Claro que es triste, cómo no va a ser triste la sútil, constante e implacable anulación de una persona? La dominación de alguien?
NO SOMOS DE NADIE: ESTAMOS CON ALGUIEN.
Todos podemos hacer algo porque esto no suceda. Te animo a que no lo permitas nunca a tu lado.
FELICES FIESTAS Juan.
Diana

Pablo dijo...

Como decía el cantante de uno de mis grupos favoritos (los gallegos Los Suaves) al presentar una canción en un concierto "Vamos a contar ahora una historia que es verdad. Y como todas las historias que son verdad, es una historia triste".
Esta historia es triste por eso, porque puede ser real.
¿Cuántas veces se abandonan los sueños para cumplir los sueños de otros? ¿Cuántas veces dejamos que sean otros los que nos digan qué debemos hacer?
Y además, a todo esto hay que añadir la originalidad de que quien lo cuente sea el anillo. No es María quien lo cuenta, ni uno de sus hijos. Es el anillo, el anillo que eligió ella la última vez que pudo tomar una decisión por sí misma. Simplemente genial.
Un beso.

Chio dijo...

Dianilla, no te digo que no me guste el final, claro que me gusta, solo que es bastante nesperado, como de algo que parece hermoso que es la decision d comprometers, se transforma en una vida dependiente, si me gusta chica, lo inesperado no siempre es malo!! Besos!

Diancecht dijo...

Siempre me han gustado los Suaves, que para eso son paisanos míos, pero precisamente al escuchar esa canción siempre pensaba que no tenían razón.

Podemos echarle la culpa a la vida, al mundo o a Él, pero al final, y hasta cierto punto, somos responsables de nuestros propios actos.

Actuamos, pensamos, consideramos, sopesamos, elegimos.

Diana dijo...

Hola
-Pablo, gracias. Sé que no eres objetivo ya que me aprecias en demasía, pero tal como te digo siempre: graciñas, es muy grato todo lo que me dices.
-Chio, en el otro comentario creí entender que no te parecía normal el final. Me alegra que no sea así.
Es un final, que no tiene nada que ver con lo que ella presumía que iba a ser su vida. La vida a veces es asó.
Un biquiño Chío. Seguiremos en contacto.


-Dian, amigo Dian!
Los Suaves me encantaban, qué ha sido de ellos?. No recuerdo la última vez que los oí!
No siempre sabemos o podemos dirigir nuestra propia vida. A veces perdemos el control de ella y cuando nos damos cuenta, por activa o por pasiva, ya no podemos volver a controlarla, a vivirla y entramos en una dinámica en la que o nos sacan o en ella nos quedamos.
Es muy triste ver cómo se han quedado atrás todos nuestros sueños y han sido sustituídos por meras acciones de obediencia absoluta.
Dian, recibe un cariño desde Coruña y mándame algo de Los Suaves.
Diana.

Diancecht dijo...

Bueno, los Suaves ya no son lo que eran. Hace poco que vi a Yosi en la cafetería de siempre, y ya estaba un poco demacrado. Charlie hace ya tiempo que no viene a jugar al futbolín. Supongo que el tiempo pasa para todos.

La vida a veces juega malas pasadas, y nos cuesta, o no podemos recuperarnos. Pero también es cierto que a veces nos quedamos sin hacer nada, echando la culpa a otros, sin buscar la responsabilidad que nosotros mismos tenemos.

Es cruel pensar que podemos ser culpables de nuestra propia desgracia, pero la vida a veces es crueldad en sí misma. Aunque no siempre ...

Diana dijo...

Hola
Sí amigo Dian: la vida a veces nos juega malas pasadas, en este caso lo hizo poniendo en el camino de una joven a un hombre con las ideas muy claras. No precisamente ideas de conpartir lo adquirido, si no de imponer lo deseado.
Sí, ella pudo ser más lista "e velas vir"
Pero tristemente estaba enamorada. Un enfermedad que produce ceguera como efecto secundario.
Sí, la vida a veces juega malas pasadas.
Un biquiño amigo, desde Coruña.
Diana

Diancecht dijo...

Oh, el amor.

"Si amaste y no te amaron
Si fingiero quererte y te engañaron
no culpes al amor que así lo quiso
y piensa en lo feliz que al mentir te hizo"


Se hacen tantas cosas por amor. Se renuncia a tantas cosas por amor. Digo yo, ¿es eso amor o egoísmo? ¿No era el amor entrega sincera? Alguien que te ama te acepta como eres, no tienes que cambiar por él.

Lo siento, mi querida Diana, pero el amor no es excusa, sino motivo. Si cambiamos por amor, lo estamos destrozando, tarde o temprano.

Diana dijo...

Hola
Dian, ella no cambió: ella fue anulada.
Ésa es la diferencia.
Ella dejó algunas cosas (los estudios, la asiduidad en el trato con su familia, el frecuentar a us amistades de siempre...) No lo decidió, lo aceptó por amor. Pero ésto a él ne le bastó. Él quería el dominio total, el control absoluto.
Él supo eregirse como el dueño y señor de "su" feudo.
Sí, la vida a veces juega malas pasadas, tan malas que además se las juega casi siempre a los mismos.
Un biquiño
Diana

Diancecht dijo...

¿Cuál es la diferencia entre aceptar y decidir? No, no podemos echarle la culpa a Él. Sí, sería lo más fácil pensar que Ella no tuvo nada que ver, que eran sus ansias de amar, que era el sacrificio.

Pero el amor es cosas de dos, de futuro, de amor propio, de felicidad. Si no eres feliz, no podrás amar. Si te sometes, no podrás amar. Si renuncias a lo que eres y lo que quieres, eso no es amor es un callejón sin salida.

Diana dijo...

Hola
Aceptar y decidir. No tienenada que ver una expresión con la otra. Bien lo sabes.
En el caso que nos ocupa, ella ha aceptado lo que le ha caído encima por que no supo "verlo" a tiempo. Es verdad que al principio estaba ciega, que el amor no la dejaba ser objetiva y ése fue su error.
Luego llegaron los niños, el temor a perderlos,la baja estima, y la falta de decisión. Sí aceptó lo que le impusieron y no decidió cambiarlo.
Sí, la culpa es de ella. Axas?
Querido Dian, siempre hablas de lo que ella NO ha hecho. Porqué no me dices algo de lo quie Él SI ha hecho?
Un biquiño desde Coruña.
Diana

Sirena Varada dijo...

¡Qué imaginación, Diana! ¿Es que a ti siempre te visitan las musas? Conviertes un anillo en el narrador de una historia; la de la dulce y apocada María (¿dónde está María?) y el perfecto cretino de su marido.
Pero ésta es una triste historia: “María no vive”, está tan inerte como su anillo.

Un montón de biquiños para ti y para Vane.

Anónimo dijo...

Buenas. Me han dado esta direccion y estoy encantada.
He leído los cuentos y los comentarios y pienso que DIANCEHT es un hombre y por sus comentarios creo que nos entiende poco,
Hay muchos Él y ese señor parece no entenderlo.
Un saludo para ti y otro para todas las María que desgraciadamentte hay.
Maria.

Diana dijo...

Hola
-Sirena graciñas , tu siempre tan amable y dispuesta a elogiar lo que hacemos.
Mil biquiños para tí.

-Anónimo, gracias por tu apoyo. Dian es un chico y estoy segura que no es el león tan fiero como se pinta.
De todas las formas es buena verdad que hay muchas Marías y que hay demasiados tipos como Él. Que entre tod@s consigamos que cada vez sean menos , mejor que leguemos a que no haya ningun@s
Gracias por entrar y espero que no sea la última vez. Un biquiño desde Coruña.
Diana

Anónimo dijo...

Eres genial!

Más Entradas con estas Etiquetas



 
Un diseño de: La Blogueria